viernes, noviembre 21, 2008

Yo: hola anita
viste lo lindo q se puso el gmail?

Ana: jajaj si de colorcitos

Ana: hasta el gmail necesita un cambio de look a veces jajajaj

lunes, noviembre 17, 2008

Y toda esta mala suerte..
es mi destino
o mera casualidad?

miércoles, noviembre 12, 2008

Y quién no tiene un amor?
¿Y quién no goza entre amapolas?
¿Y quién no posee un fuego, una muerte,
un miedo, algo horrible,
aunque fuere con plumas
aunque fuere con sonrisas?

Alejandra Pizarnik

martes, noviembre 11, 2008

Quiero llegar al final de mi vida con algunas certezas, me conformo con un trío que es el número de mi buena suerte. Pero estoy cansada ya de tantas preguntas sin respuesta de esta constante fofa de colchón de aire.
Me hace más niña, más miedosa, y aunque lo de niña me gusta, no lo de miedosa.

jueves, noviembre 06, 2008

Planes de jubilación

Yo: si supongo, no sé a veces me da tanta rabia pienso q estaría mejor sola
11 minutos
15:28 Ana: pero no te preocupes solas vamos a terminar
eso e sfija
Yo: je eje je eje je
quisiera tener un viejo lindo q me galantee cuando sea vieja
pero vivir con él no creo
15:30 Ana: nee, necesitamos un eterno novio
Yo: siiiiii alguien así es para mi
15:31 Ana: si ponemos en clasificados? como hacen en europa
por ahi nos va bien
Yo: je ej eje je eje
si solo alguien con quien charlar q sepa bailar
15:32 q quiera hablar por telefono hasta tarde
esas cosas vanales q me hacen tanta falta
15:34 Ana: eso pues y claro si se puede una removida de guiso increible!
si no ni modo
15:35 Yo: ni modo
15:36 tenemos que pensar en esos planes de jubilación.

martes, noviembre 04, 2008

A veces nomás

Entre las espinas camino de puntillas tarareando una canción,
salto ligera entre los vidrios rotos de la mala suerte,
cierro los ojos frente al pozo ciego esquivando por un centímetro el abismo,
repaso las palabras que han salido con veracidad etílica de tu boca,
en esta época de voladores me elevo felíz, liviana, inocente.
Es este no saber de la vida, del horror de las cosas que me hace verdaderamente valiente a veces, a veces nomás.

lunes, octubre 20, 2008

Don´t let me down

Escribió en la pared azul de su habitación "Don´t let me down", lo escribió con letras grandes, sorbiéndose los mocos y limpiándose las mejillas con el dorso de la mano. Manchó un poco las cortinas, pero las palabras quedaron grandes y muy claras con ese color negro de la pintura en spray.
Luego se sentó frente a ellas y las miró toda la tarde, poniendo una y otra vez la misma canción en la radio, vacía la botella y la caja de cigarros. A las ocho despertó sintiendo esa oquedad del sueño que produce el llanto, vió la botella y la cajetilla, tenía marcada la cara como la textura del tapiz.
Por primera vez en mucho tiempo, ya ni recodaba cuanto, sintió hambre se lavó la cara y montó la bicicleta. Las papas tenían mucha llajwa y tuvo que comerse rápido el resto de la hamburguesa para que el picante pase, luego se pidió otra, terminó con dos refrescos de bola, todavía montado en la bicicleta con el úlitmo sorbo se sintió satisfecho, era como una sensación nueva como si nunca la hubiera sentido antes. Era noviembre y hacía ese fresco de primavera, pensó en lo que había escrito en su cuarto pero ya no tuvo ganas de llorar.

jueves, octubre 16, 2008

Yo quería ser otra,
una más linda,
de cabellos más largos
de falda muy corta y lengua muy larga como diría Sabina

pero en el fondo solo era triste
silenciosa me movía por la calle
sin que los postes ni la gente supieran jamás mi nombre

martes, octubre 14, 2008

Bandeja de entrada

Era esa estúpida manía recién adquirida de no tener ningún mensaje por leer, esa obsesión por tener todos los mails ordenados en carpetas, todos bien distribuidos y ordenados, que no se pierda ninguno y que sean fáciles de encontrar. Era una cosa de disciplina, un juego de costumbre y constancia, nada que no pudiera hacer.
Apenas aparecía en la bandeja de recibidos un uno entre paréntesis lo abría, leía y hacía todo lo que se tenía que hacer, también habían aquellos que aparecían en las carpetas, directamente detectados para lograr evitar la bandeja de entrada, esos también los revisaba enseguida, las cadenas se borraban sin importar el remitente. Los pendientes se marcaban como no leídos entonces una bandeja de entrada sin mensajes blancos significaba eficiencia y trabajo bien hecho.
El correo abierto todo el día las filas todas celestitas, nada de blanco no, porque blanco es que haces las cosas mal, blanco es malo, blanco es que has dejado cosas pendientes, y con la tecnología todo es más fácil así que no pueden dejarse cosas pendientes.
Y la vida cuenta por los mails contestados, por las líneas celestitas y las blancas que son pocas y desaparecen rápido. Y lo mejor es ir al trabajo los lunes que hay tantos mensajes nuevos y hay que clasificarlos y leerlos y marcarlos para que la bandeja de entraba este siempre corta y eficiente, menos es mas, menos es mas.

Y en su casa muy tarde ya de regreso sin conexión, ni mascota, ni nada, solo televisión, se sienta a verla mientras come, una mesa para dos la tele y al otro él mirándola y comiendo la cena, la cena fría y rápida porque no hay tiempo para cocinar, porque no se puede salir antes del trabajo y porque siempre trabaja unas horas extras y no importa sino le pagan además si al final tiene un buen trabajo y le respetan por eso, las horas extras y la bandeja llena de líneas celestitas, no blancas.

Pero luego llegó un lunes, ese lunes, y pensó que era la conexión o alguna broma, los compañeros nunca lo quisieron, se guardaban sus risas solo para ellos cuando él daba vuelta la esquina, fueron las diez y nada de nada, y la chica nueva frente a él con la sonrisa flamante y la camisa nueva comprada para primer día de oficina. Pensó que por la tarde todo volvería y se emocionó pensando en todas las líneas blancas que tendría, todos los mails por revisar, responder, ordenar, borrar y se apuró en almorzar para estar un poco temprano, pero nada y ya eran las tres y nada y el jefe que se queda mirándole detenida su mirada por unos segundos, como si de pronto se diera cuenta de todo pero no pudiera ya hacer nada, se encontraron, ojos de desesperación lo de él, como gritándole que no lo haga que no se lo diga, pero tiene un parpadeo lento y parecen horas las que se tardan las pestañas en bajar y es ese movimiento una afirmación que le salta como una cuchilla, una mortal daga en medio del pecho, pero el jefe ya ha abierto otra vez los ojos y la boca, la señorita voltea con su sonrisa infinita, inocente.

- Ella es Silvia, se encargará de los correos- dice el jefe

Eran los espacios vacíos esos tiempos que le quedaban colgando como las puntas de una camisa, eran en esos tristes tiempos que se le iban clavando todas las dudas, cuando se enfrentaba a los demonios y no podía auyentarlos.

martes, septiembre 30, 2008

Yo también creo que el amor va mutando en extrañas formas.
A veces nos llegan noticias como de antes,
amigos que proponen con anillo y todo,
cuesta creer en esas cosas.
igual y les felicito,
igual y me alegro,
igual sigo creyendo que las ceremonias son solo eso,
igual y no quiero casarme
igual y me da vergüenza admitirlo,pero hay un recodo relleno de miel, en alguna parte de mi que se activa con esas noticias.

miércoles, septiembre 24, 2008

Y va pasando la vida y sus días
y una esforzándose porque algunas cosas le pasen
pero pasan por todas partes menos por una
y cada vez se hace más difícil despertar
y un día una se encuentra caminando por calles que no son suyas
y se da cuenta que no hay ninguna que sea suya
no hay un solo lugar propio
apenas su cuerpo, esa habitación que de tan conocida se olvida
de pronto todos los motivos, todas las razons ya no son suficientes
y aunque aún no he cumplido treinta siento el peso de sesenta
como si ya no fueran hijos sino nietos los que debo criar
y tengo miedo, miedo de no poder
entonces vuelve mi reacción colegial al horror: rezo

lunes, septiembre 22, 2008

Larousse

Cuando me sentía desesperada consultaba el diccionario, desde niña podía pasar horas hojeándolo, de alguna forma Larousse era más confiable que la biblia, las ilustraciones, las referencias, las respuestas a las palabras complicadas me daban un alivio adormecedor, como si la verdad estuviera sin dudas entre sus páginas.

Más tarde me interesó seriamente la literatura, me dolía cuando me decían que era mi "jobi" (o hobbie, como lo escribían las chicas en sus cuadernos adolescentes) o que era una aficionada, sentía una humillación sutíl que no dejaba ver de ningún modo, porque esto me avergonzaba aun más. Entonces vino el internet y el rae.es , fui felíz encontrando cosas ahí, como
apología: Discurso de palabra o por escrito, en defensa o alabanza de alguien o algo, luego vino Osculo, beso de respeto o afecto, y Parafernalia, Conjunto de usos habituales en determinados actos o ceremonias, hasta Fantoche, Sujeto neciamente presumido

Los números siempre me guiaban en el orden de prioridad de la lista de significados, resultaba satisfecha. El mundo, sus palabras, sus códigos eran digeribles, asibles.

Pero mientras más me interesaba la literatura menos palabras encontraba en el diccionario. Un hombre me susurró "eres mi nefebilatas favorita" y eso no lo encontré en el diccionario, también me hablaron del Catoblepas y no supe qué era más que cuando él mismo me despertó en la madrugada.

Ajado, con hojas amarillas, el Larousse parecía llamarme desde el escritorio, lo había desplazado de su lugar privilegiado en el estante, lo usaba para aplanar las hojas escritas y arrugadas que iba guardando en la cartera.

Una noche soñé que buscaba en él, buscaba algo que no lograba encontrar, busqué mucho, incansables mis dedos dando vuelta las hojas, finalmente caí en la silla resoplando de cansancio, defraudada, miré por la ventana y respiré profundo, de pronto caí en cuenta que el Larousse había quedado abierto sobre mis faldas, mis dedos pasaron casi automáticamente por las palabras, estaba en la letra P.

Leí Perdón.

1. m. Acción de perdonar.
2. m. Remisión de la pena merecida, de la ofensa recibida o de alguna deuda u obligación pendiente.
3. m. indulgencia (‖ remisión de los pecados).
4. m. U. para pedir disculpas.
5. m. U. para interrumpir el discurso de otra persona y tomar la palabra.
6. m. U. en forma interrogativa para expresar que no se ha entendido algo.
7. m. coloq. Gota de aceite, cera o material similar que cae ardiendo.
8. m. pl. Obsequios que se traen de una romería, tales como frutas secas, dulces y otras golosinas.

viernes, septiembre 19, 2008

Dice Pitol que somos los cuadros que hemos visto, los lugares que hemos visitado.
Puede ser, pero yo creo más que somos las personas que hemos visto, las palabras que de ellas nos han quedado. Sin los otros nos somos.

jueves, septiembre 18, 2008

La tibieza de la indecisión me da un falsa sensación de confort. Pero las respuestas vienen de quien menos se espera.
"No hay que temerle al conflicto" dice, inmune a mis inquietudes infantiles, sin dirigirse siquiera a mí, no sabrá nunca la insípida pero necesaria valentía que sus palabras me han dado.

lunes, septiembre 15, 2008

.... que sea junio y garue

martes, septiembre 09, 2008

Me han regalado una curita,
en vez de mikey tiene las caricaturas de Viscarra, Bolaño, Navokov, Shelley y Storni, todos con salvavidas en un día de playa.

martes, septiembre 02, 2008

TESTAMENTO DE ADOLESCENCIA por: Mario Santiago

6/IV/78

No tengo sino este arcoíris que regalarte
No tengo sino este espermatozoide de armadillo
Esta furia de alacrán
que me sale de los poros
Esta planta carnívora
que ha instalado su tienda gitana
en el horno transparente de mis poros
Este mechón de luna mordiendo las tejas calientes de mi pelo negro
Estalactitas de caminos de éter
Estalactitas de experiencia alada
Mi cuerpo es 1 sapo drogado en los burdeles
No uso bitácora ni sombra
Este cuajo de sangre que ves
Es mi patria-píldora
Mi botón de despegue
Mi gruñido
Mi swing
Mi bendición

He andado entre otras flores
& en tu pelo sonrío
Poeta & vagabundo
Iconoclasta del avión
Esculca mi mochila
& hallarás tu sino
No tengo más que darte
:Hoy hay sol:

lunes, septiembre 01, 2008

Después

Luego vino un tiempo de pausa, me sentía lenta, tibia, como si la vida no tubiera ya apuro sobre mí. Los plazos se iba venciendo uno a uno, pero una calma me inundaba, tenía ganas de sentarme en una plaza y ver volar palomas, comer salteñas a media mañana y respirar profundo, como si solo esperará a que venga alguién a llevarme a alguna parte, pero sin angustias, solo esperando.